Dosis de dolor
El dolor es inevitable, tarde o temprano llega a nosotros y nos pone en alerta. A medida que envejecemos, los dolores pueden acentuarse más. Yo estoy a punto de cumplir 30 años y, aunque gozo de buena salud, tengo alguna que otra molestia. No estoy descubriendo la pólvora con lo que voy a decir, pero siempre es bueno recordar que el deporte tiene múltiples beneficios y uno de ellos es fortalecer el cuerpo para vivir más y mejor. Termino preguntándote algo que me gustaría que reflexionaras: ¿Prefieres pequeñas dosis diarias de dolor al realizar ejercicio o crees que es mejor que el dolor llegue con mucha más intensidad y de golpe a medida que envejeces? Tú decides dentro de tu margen de maniobra lo que te conviene mejor. Sé sabio/a y elige con sabiduría.