Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2024

¿Qué pensar?

Imagen
Ante un mundo tan caótico, a veces es difícil tener una fe inquebrantable. He conocido muy pocas personas que la mantengan; otras ni siquiera la han experimentado, y también las hay que oscilan: a veces sí y a veces no. No cabe duda de que es legítimo creer y valorar lo que cada individuo siente como correcto. Cuando la propia vida emerge de sí misma con decadencia, el dolor se instala en nuestros corazones. Un ejemplo de ello es la pérdida de tus hijos o padres, alguna enfermedad complicada de sanar, etc. Nuestros días se llenan de pensamientos de impotencia y frustración, y en ese pozo es cuando, de pronto, resuena la esperanza. Creemos en la posibilidad de que ocurra un milagro; aun con un pronóstico muy desfavorable del médico, pensamos que nos podemos curar. Es como si viéramos la esperanza como el último cartucho, la última bala antes de morir. Desafortunadamente, y muy a nuestro pesar, ese arroyo de luz muchas veces no aparece. Por más que vayamos a especialistas, busquemos reme...

Potencia el agradecimiento

Imagen
Me permito escribir algo que me favorece en mi día a día desde que me lo aplico. Hace unas semanas, desgraciadamente, fui al entierro de un familiar, un lugar donde la tristeza apremia y se respira un aire cargado de emociones que hasta al más ecuánime desestabiliza. En ese momento, el cura estaba dando un sermón donde dijo algo que me hizo ver la situación de una manera diferente. El mensaje fue potente: "Hay solamente dos cosas que pueden sobreponerse a la tristeza que abunda hoy en nuestros corazones: la gratitud y la esperanza." Me fui a casa reflexionando sobre aquello y empecé a ponerlo en práctica. Empecé a agradecer lo que tenía, olvidando anhelos y caprichos. Empecé a disfrutar de mi familia, a motivarme más en el trabajo, agradecer mi salud, comencé a valorar más quedar con mis amigos, disfrutar un atardecer, conversar con mi pareja... Mi actitud mejoró: de pronto tenía una actitud más positiva ante cualquier situación que se me presentase, por el simple hecho de ag...